En el corazón mismo de la rutina de nuestro vivir monótono , late un pulso, expresión de una vida en permanente reestreno. Solo tienes que acercar tu oido , cerrar los ojos de la prisa.....y buscar con los dedos de la paciencia.
Es imposible no oirlo , verlo o tocarlo.
lunes, 16 de noviembre de 2009
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